martes, 17 de mayo de 2016

Para Juli Yomal

Cuando me despedi de todos en Buenos Aires, hubo un dia en que me junté con Vicky, Lau, y Juli en un café del alto Palermo. Cuándo le explicamos a Juli que me iba a viaje, y tuvimos que explicarle a donde, además de la típica " me voy a tomar un avión que bla, bla..." no tuve mejor idea que decirle que iba a encontrar muchos Tucanes y pájaros de colores en el lugar al que iba, y que le iba a mandar una foto... posiblemente él no se acuerde ya, pero yo tenía que cumplir mi palabra de todos modos. Costó más de lo esperado y no fue como ilusamente pensé que en los primeros parques a los que fuera me encontraría Tucanes a la vista, pero hice todo lo posible y acá están las fotos! Cómo los Tucanes sólo los encontré encerrados, agregué a los bellos papagayos que bien valen la pena y sí tienen colores y andaban sueltos. Espero que le gusten al homenajeado!😀 Te quiero sobrino lindo!









lunes, 16 de mayo de 2016

Algunos foto de Tegu

Vista al cerro desde habitación


Terraza hostel

En habitación de lujo

En el cerro

Desde Tegu hasta Antigua Guatemala

En esta  entrada voy a intentar resumir algunas cosas...ya se cumplieron dos meses de viaje y aún no me detuve a escribirlo! Las cosas pasan demasiado rápido hasta cuándo uno viaja, o quizás incluso más rápido, o quizás sólo más intenso. Es decir que apenas puedo reflejar en el blogg algo de lo que voy viviendo. Y que lo que voy a contar queda siempre atrás demasiado rápido.
Me quedé en Tegucigalpa en el último relato. De ahí fuimos a La Ceiba, solamente para enganchar un ferry que nos llevaría a una playa fashion del Caribe. Si, si, así soy yo, o se viaja con glamour o no se viaja, jaja.
Eso fue sólo un paso rápido, ya tendríamos nuestra experiencia en La Ceiba al volver.

Qué nos encontramos en Roatan después de la travesía en ferry?

- Unas playas muy top repleeeetas estas sí de all inclusives, lo que disminuyó su atractivo, pero una arena y un mar hermosisimos, con aguas hiper cristalinas para hacer snorkeling, y hasta ver los pecesitos de colores desde arriba de un muelle.
- Caminatas largas atravesando las rocas para llegar a la zona más playera.
- Unas cabañitas con mucha comodidad,al mismo precio que pagamos hostels en otros lados, casi. En cambio, comida carísima, igual que el precio de la lancha.
- Desayunos y guitarreada en el muelle frente a la cabañitas.
Muuuuuuuchos mosquitos y muuuucho calor (pero a eso ya estamos mal pero acostumbrados).
- Gente con muy buena onda, incluyendo a un taxista que nos cobró mucho más barato por llevarnos a Santo Domingo, donde la comunidad Garifuna( afro descendientes) se reúnen a tocar y bailar cada domingo. La pasamos genial ahí y el nos acompañó todo el día, vuelta y cena con guitarreada en el muelle incluidos.









Vueltos de esta experiencia nos chocamos con La Ceiba. Fue como un choque porque pasamos de todo eso a la tercer ciudad más grande de Honduras. La Ceiba tiene shoppings, calles muy movidas en su zona céntrica, y muuuchas armas en la calle. Lo cual no era divertido. Pero descubrí que soy !mucho más despistada de lo que creía y que eso a veces ayuda a pasarla mejor. Uhau! También la hospitalidad del hostel y el aire acondicionado ayudaron, jaja.
Ir a la Ceiba se suponía que era nuevamente un día para ir a Cayos Cochinos y seguir, pero ir a Cayos Cochinos no era tan fácil como parecía. Después de tres días de dar vueltas y tomar varios buses fuera de la ciudad, cambiamos el plan. Sin embargo, la experiencia fue también muy interesante. Nos permitió conocer otras comunidades Garifuna, todas muuyy lindas y amigables, disfrutar de esas caminatas en los pueblos, de una tormenta con vista al Rio, y de una Escuela garifuna donde aun mantienen su idioma y nos enseñaron algunas palabras.









Seguimos hacia Copan desde La Ceiba, otra aventura que queda para contarse personalmente. Copan es un bellísimo pueblo colonial al norte de Honduras, casi Guatemala, rodeado de cerros. El lugar es muy simpático y turístico también. Un rato de paso por Copan basta para hacerse  de algunos amigos. Empezamos parando en un hostel,pero afortunadamente conocimos a Edgard y Nelly. Aunque estábamos fiacas, salimos un día a la plaza a probar suerte con la venta de imánes y a tocar la guitarra, junto con el mate, obvio. Se nos acercó Jhonny uno de nuestros recientes amigos compañeros, y al rato se acercó Nelly a ver los imanes junto a su hija Jade. Edgardo mientras tanto pintaba un mural frente a nosotros, y así conocimos a esta pareja, él artista y ella artesana,que como  estaban en CouchSurfing hace varios años, nos recibieron muy generosamente en su casa. Gracias a lo cual pudimos quedarnos más días disfrutando lo encantador de Copan, así como del ambiente artistico y abierto de su hogar.



Salimos de la puerta de su casa unos días atrás, con las recomendaciones de algunas personas del pueblo sobre cómo llegar a Guatemala. Ahí mismito, nos levantó un camión que nos llevó a la frontera, a sólo 20 min de la casa, una dos camionetas después bastaron para acercarnos bastante a Guatemala, y en total 4 micros para llegar a Antigua, pero siendo que el glamour no es eterno, disfrutamos el ahorro de $u 20 cada uno, a pesar del trajín, y así llegamos a Antigua, la ciudad más antigua precisamente, de centroamerica. Antigua es más grande que Copan y con mucho más movimiento, pero se conserva todavía colonial.
Y acá estamos todavía disfrutándola.
P.d: adeudo más fotos de Copan y las de Antigua.Esto como dije fue a modo de resumen por eso ningún comentario de as ruinas de Copan ni otros paseos. Por supuesto en las ruinas se acabó la batería de la cámara pero espero tener algunas fotos para incluir también.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Tegucigalpa

Vengo escuchando desde Buenos Aires, que Honduras es un lugar peligroso. No tengo conocimiento s socio político s para afirmarlos ni refutarlo. Pero cuento un poco de mi experiencia. Para llegar desde Esteli al norte de Nicaragua a Tegucigalpa, capital de Honduras, nos asesoramos oportunamente con gente local, y como en casi todo el viaje, nos dijeron que podíamos perfectamente viajar en buses locales, y así lo hicimos. Eso supuso unos tres cambios de bus, ya que en todo centroamerica se debe cambiar de bus al pasar la frontera. Los buses locales son siempre u a experiencia, pero no por la inseguridad precisamente, ya que son casi siempre trabajadores y familias los que viajan, cuando no, algún pastor que te sermonea todo el camino. No fue así en este caso por suerte.
El cambio de Nicaragua, de clima extremadamente seco a Honduras fue increíble, ya que cambia de un momento a otro la vegetación y toda la fisonomía, Honduras tiene unos paisajes muy limfos, llenos de verde y vida, que sin quitarle hermosura a Nicaragua, te alivian la mirada al llegar. Cómo digo, esto no quita mérito a los paisajes nicaragüenses, que gozan de otras bellezas. Nomas llegar y semi estafdaos por los taxistas, uno de los peores peligros, nos fuimos para el hostel. Allí nos recibieron calurosamente, ya que fuimos a da de casualidad, a u no de los mejores hostels del viaje. La gente súper amable y siendo ese edificio, la ex embajada de Ecuador, conseguimos una habitación hermosa, con grandes armarios de madera, una cama comodisima, balcón privado, y todas las instalaciones del hostel ser ciudades y bien puestas. Pero eso no es todo, sino como digo, la calidez. Después de charlar con él recepcionista súper amable, vino el dueño a recibirnos. Nosotros pensábamos pasar ahí una sola noche para no quedarnos demasiado en la ciudad. Por cierto en Tegu SE nota mucho la pobreza y la desigualdad y si hay que andar con algunos ciudados, especialmente, como en toda ciudad, preguntar hasta que hora es recommendable transitar por determinados lugares. No obstante SE puede circular por muchos lugares y andar tranquilo en bus público, y acá la otra aclaración,: los principales problemas son entre marcas, algo así como pandillas de barrio que si tienen problemas gravísimo s entre sí y se matan entre ellos, algo así pasa en algunas villas de Buenos Aires aunque no o tengamos tan presente en la vida cotidiana.
Siguiendo con el relato, resulta que nos recomendaban mucho hacer un paseo a un parque en el cerro, ya que Tegu es una de las ciudades de Honduras con cerros por todos lados. No lo considerábamos demasiado, pero en la noche cuando nos sentamos a comer y Rodo se puso a tocar la guitarra ahí en la terraza( con muy linda vista por cierto) vinieron el dueño del hostel, su mujer, su papá y dos amigos y ahí se quedaron conversando un poco de, escuchando la música, etc. El Papa del dueño, pregunto por el Che y pegamos simpatía, asi que himno al Che de por medio, silvio y algún tango, hocieron que el buen señor decida regalarnos una noche más para que paseáramos al día siguiente. Y así fue, disfrutamos de ir al parque en el cerro con lindas vistas de la ciudad y transitar una variedad de calles. No es una ciudad en sí muy bella pero valió la pena la estadía, la comodidad, la camaradería, y conseguir la yerba en el súper, cosa que andaba faltando.😀
Las próximas entradas dirán un poco más sobre la experiencia en este país. Las fotos son desde la habitación del hostel,despues vendran otras aunque las suba desordenadas.


jueves, 5 de mayo de 2016

Estelí






Pequeña ciudad con mucha vida al Norte de Niaragua








Granada y León

Salimos de Ometepe rumbo a León, compartiendo camino con... ¡Otro cordobés! Y ya un cuarto que Flor y Rodo conocian por lados diferentes de Panamá, y reecontramos en Ometepe. Conclusión: ciudado, llevo vistos más Cordobeses en mi viaje que gente cualquier otra parte, y encima todos los mochileros de los hostels ya han conocido  alguno más. Puede que estén tramando conquistar el  mundo o algo por el estilo. A esta altura la colonización, ya hizo que por momentos yo también hable con acento cordobés.
Llegados entonces a Granada, encontramos a Clari. Pasamos lindos días ahí, euqipo ampliado, descubriendo una ciudad pintoresca, bastante tusrística, histórica por cierto,y calurosa. De ahí partimos a  León, Rodo y yo,mientras que Flor y Clari partieron rumbo a playas .También turistica, pero en otro estilo León es una ciudad universitaria, mucho más humilde e históricamente rivalizada con Granada.
Aunque ya en Ometepe habíamos logrado hablar con,según su propia descripción un ex zapatista, en León fue nuestro verdadero encuentro con la Revolución, museo mediante guiado por un ex  guerrillero y libro sobre sandinismo comprado en la calle. Más detalles, charlaremos con los interesados en Baires, aunque no me instruí tannnnto. Pero su historia es lo mejor que tiene para ofrecer León, además de su plaza.





Ometepe fotos








Aventuras en los volcanes de Ometepe (no apto para madres o tías suceptibles):


Primero lo primero. Ometepe es una Isla particular ya que está situada en uno de los lagos más grandes de América y tiene dos bellos volcanes. Ahí en esa Islita Nicaraguense nos encontramos con Flor y pasamos lindos e intensos días.
Nuestra primer aventura fue al volcán Concepcion. A pesar de las advertencias como buenos mochileros Argentinos, decidimos subirlo sin guía. La verdad, no nos fue mal porque aunque tardamos mucho en subirlo y no fue fácil, lento pero seguro, llegamos casi a la cima sin perdernos. Ahí con lluvia y viento mediante, decidimos con Flor parar, a pesar de la emoción que suponía ver el crater de un volcan activo. Rodo, dijo" yo me asomo un poquito más" y ahí mismo desapareció, así que pasado un  rato bajamos un poco a esperar en una zona ´más reparada. Tras dos horas de espera, y de escuchar a cada guía que nos dijera que íbamos a perder a nuestro compañero si había ido solo a la cima, apareció triunfal. Final feliz y bajada nuevamente extensísima. Pero cumplida la misión.




La segunda aventura fue subir al volcán Maderas, este sí inactivo. Con la promesa de la laguna en la que acampar y suponiendo que llevaba más o menos la mitad que el otro, salimos del camping del opilote. Este volcán con más vegetación y creímos que llevaría menos tiempo. Errorrrrrrr. Ibamos igual de lento,por caminos llenos de barro, pero casi todo el camino, por el correcto, siguiendo las cintitas azules y convencidos de que llegábamos al rato. Hasta que cruzamos una vaya, único lugar por el que se podía pasar y fuimos a dar a un lugar de pendientes muy pronunciadas y donde perdimos el rastro de las famosas cintas indicadoras. Con mucho cuidado de no caer por la pendiente,pero empezando a preocuparnos  por la hora, dimos algunas vueltas y tras  algunos momentos de sosobra con  tropezones incluídos,llega un español, que  paraba en nuestro camping, y salió tres horas después que nosotros,dando brincos como si nada.Cruzadas algunas palabras, él sigue adelante. Al ratito un francés, que había salido con él,pero un poco menos ágil y despabilado,se une a nuesro grupo. Comenzamos a bajar hacia la laguna una vez hallado el camino, pero ya sin luz. Con un poco de miedo de tropesarse,pero más miedo de poner un pie o una mano sobre una araña o serpiente,con dos linternas, una casi de llavero, para tres personas,llegamos a la laguna y armamos nuestra carpa: alivio, frío, un poco de hambre (imposible encender el fuego), felicidad también, en especial de encontrar un grupo como de 15 personas abajo. Dormimos cada uno con temperatura corporal acorde a su abrigo (creo que fui la más beneficiada) y a  la mañana siguiente,mate mediante, barritas y pan con dulce de leche (GRACIAS FOR!) vuelta a arrancar.  
Todos dirían habiendo visto los difíciles momentos de la ida que volveríamos por camino conocido. Peeeeeeeeeeeeroooo, no habíamos explorado  el que salia directo al camping. Como siempre, todo bien, aunque cansados, casi casi hasta el final. Nos indicaron una bifurcación del camino pero después vinieron otra, y otra, y otra más. Y no teníamos  ni idea para donde ir. Ni pasaba nadie.. Así que probamos. Y terminamos contra o mejor dicho, en medio, de una plantación deplátanos. Ya no teníamos agua, ni idea por donde seguir,y era pleno mediodía, asi que, probé un plátano crudo, caliente y horrible pero que según decidi iba a ser mi mejor reserva de energias. Así y todo, dadas las circunstacias,  no quería caminar mas sin rumbo bajo el sol. Mi mejor opción,esperar que bjara un  poquitito el sol, unos 40 min, y volver hacia atrás a tomar la bifurcación para el lado más probable,o  al camino por el que sí pasaba gente, aunque más lejano, obvio. En estas circuntancias admiré la paciencia y el buen humor de Flor, y la perseverancia y  energia de Rodo, que dejó la mochila para  ir solo a buscar el  camino.   Resultado: encontró un vaqueano, que primero se enojó y lo hizo pasar mal, pero ante la mención de que venía con dos mujeres y ya sin agua después  de andar solos por la ontaña, se convirtio en un hombre amable y charlatán, que nos dio agua de su campo  (mucho decir en zona  en la que se llevan dos años sin lluvias), y nos hizo salir por el camino máss corto cruzando alambrados, directo al restaurante debajo del camping. Festejo de la aventura con rica comida y descanso. 
Dos volcanes en menos de diez días diezmaron mi espíritu aventurero por un tiempo :)